30.12.11

                                  El carnaval del mundo engaña tanto,
                                    que las vidas son breves mascaradas;
                                  aquí aprendemos a reír con llanto
                                           y también a llorar con carcajadas.

28.12.11

Mi 2011


Mi idea, en realidad la de un amigo, era hacer un top ten con los mejores momentos del año, pero como se que si me pongo a buscar momentos por separados, voy a bloquearme, por ende, prefiero escribir sobre el año en sí.

Creo que este año lo que más aprendí, a comparación de otros los cuales solamente tenía problemas 'amorosos' o de familia, fue en verdadero significado de la amistad. Me decepcionaron, y decepcioné, me equivoqué mucho, pedi perdón, me pidieron perdón.. Conocí mucha gente nueva de la cual estoy agradecidiiiiiisima de que hayan entrado en mi vida porque sé que van a marcar algo en ella (Mariano Ciranna, todos los chicos/as del Santa Rosa, Camila Gestal, Camila Roldan, Maru Cassabella y algunos más como compañeros de curso y del colegio, y hasta seguramente me olvide de alguien), se alejó mucha gente que venía conmigo desde siempre por distintas cosas, algunos volvieron otros no, y me acompañaron esos que nunca nunca se van.

Mi familia? Mi familia me volvió loca como todos los años, con muchos problemas, molestias, peleas, llantos, pero al fin y al cabo, no hay nada que pueda hacer, los amo como son.

Y si nos referimos al 'amor' o a la relación con el sexo masculino, puedo decir que cometí más errores que aciertos (como suele ser) pero esta vez el único acierto fue un ex que estuvo una parte de este año conmigo (que ya venía desde antes), y listo lo demás se puede borrar.

En fin, hubo gente que me cambió la vida para bien, otra para mal, pude ver que todas las amistades que son de toda la vida no van a durar para el otro restro de mi vida, pude disfrutar de las cosas pequeñas, como una salida improvisada con mis amigas, o una caricia hacia mi perra o mi gata; tuve un cumpleaños genial y unas hermosas vacaciones. Pude disfrutar esas salidas tan esperadas como la fiesta de egresados del ISR, hasta esas cosas comunes de juntarnos a comer algo con mis amigas y pasarlo genial, tuve el lujo de no llevarme materias volviéndome loca para lograrlo en el último trimestre, me hice el tatuaje que tanto esperaba y tanto amo, y sobre todo disfruté de la gente que me quiere como soy.

No fue un año para el recuerdo, pero tampoco para el olvido, se pasó rápido y sin avisar, fue un año más, sobre todo de crecimiento y dedicado a entender muchas cosas, como que la gente cambia, o que más allá de esos cambios ínfimos tenemos que permanecer con nuestra esencia.

Termino despidiendo al 2011 más conforme con el de lo que creí, porque me enseñaron a ver las cosas chiquitas de la vida, esos detalles que se vuelven inolvidables.

2012, espero que seas un muy buen año, una montaña rusa de emociones, traeme caídas y tropiezos, alegrías, tristeza, amor, amistad, metas y logros, decepciones e ilusiones, que de todo lo bueno y sobre todo, de todo lo malo, voy a aprender un poco más.

26.12.11

Estas en las bambalinas a los costados del escenario, viendo al público sin que ellos te vean a vos como suele ser, la adrenalina corre por cada célula de tu cuerpo; entonces las luces se apagan, y es tú momento de pisar el escenario, tú momento de entrar a demostrar lo que sabes y te gusta hacer, y ahí comenzamos a sentir la música en nuestro cuerpo aunque aún no suene, y vemos que las luces del escenario se encienden, nos llenamos de nervios. Las cortinas del telón se abren, y ahí está la gente, expectante, y nuestro corazón se acelera.
Empieza la música, y esas coreografías que bailaste durante meses, que pensaste que iban a ser imposibles de terminar, pasan a ser lo único importante en ese momento; cada salto, cada giro, cada punta estirada, cada punto fijo, cada sonrisa, todo eso tiene que ser perfecto. Es tu oportunidad para mostrar el esfuerzo, para demostrar que las caídas, los golpes, las frustraciones por las cosas que no salían, y las alegrías por las cosas por las cuales te felicitaban, valieron muchísimo la pena. Y ahí solamente sos vos, y la música, son una sola, fluis a su ritmo como si estuvieras flotando, como vivís día a día sintiéndola en tu corazón. Y listo, se termina más rápido de lo que pensás, y querés más. Finalizas con uno de los sonidos más hermosos de la tierra, el sonido del reconocimiento, los aplausos. Y ya está, sos feliz, sabes que no va a haber nada que te haga perder esto, sabes que más que nunca, querés escuchar el ritmo, la música, que genera tu corazón al latir.