Se me aflojan las piernas. Vos no me buscas, pero yo estoy tan débil, tan sumisa, que me aferro a todo lo que sos. Me siento a tu lado mientras buscas una posición para dormir, yo simplemente me quedo a observar. Me recuesto, te siento más cerca. Nuestras manos sujetadas tan fuerte, nuestras piernas entrelazadas. Tu respiración, cada vez más suave. Me pierdo en las lineas de tus labios y tu barba despeinada. Con la mano que me queda libre busco dibujarte una sonrisa. Acaricio tu espalda, tus brazos, tu pecho, tu cara. Te lleno de besos, de miradas. Te hago sentir bien. Con vos me siento viva, todo gracias a esas malditas cosquillas que me recorren de punta a punta. Casi casi que se parece al amor.
Te leo, te escucho, te veo, te siento, te desarmo, te busco, te vuelvo a armar, te escribo, te canto, te bailo, te huelo, te abrazo, te extraño, te atraigo, te alejo.
Y de golpe desapareces, y desaparezco. Y si te he visto no me acuerdo. Y me pierdo por un rato en pensamientos rebuscados. Y es que en realidad simplemente somos eso. Un poquito de amor francés, un ratito de placer y compañía. Somos algo confuso, desordenado, algo que nos hace bien.
Somos algo que intenta. Somos algo que casi casi se parece al amor.
24.1.13
20.1.13
Doy mil vueltas. Te olvido, te siento, te pienso de nuevo. Recuerdo. No puedo dormir. Una gran incertidumbre me recorre (eso me causas). Cierro los ojos y como si estuvieras conmigo siento tu olor. Me nace una mezcla de odio y amor, muy profundos los dos.
Me calmo, vuelvo a ser fría.
Me siento insegura, con miedo. Soy muy vulnerable ante vos. Me dejo llevar por lo que decís, por cómo me miras (es lo peor que podría hacer). Y ahora me vuelvo a calmar. Me digo a mí misma que ya va a pasar. Me buscas. Me vuelvo a exaltar. Te detesto, no quiero sentir que me podes derrumbar.
Y es que mis cambios de humor no me ayudan y simplemente te dejé entrar.
Me siento insegura, con miedo. Soy muy vulnerable ante vos. Me dejo llevar por lo que decís, por cómo me miras (es lo peor que podría hacer). Y ahora me vuelvo a calmar. Me digo a mí misma que ya va a pasar. Me buscas. Me vuelvo a exaltar. Te detesto, no quiero sentir que me podes derrumbar.
Y es que mis cambios de humor no me ayudan y simplemente te dejé entrar.
19.1.13
Adentro mío.
Todos los días me levanto con la idea de aprovechar al máximo esta nueva oportunidad que me da la vida (todos los días son una nueva oportunidad). A medida de que pasan las horas me encuentro revolviendo adentro mío. Intentando descubrir qué es lo que me falta. ¿Cómo puedo aprovechar una oportunidad si me siento vacía por dentro?
Y no quiero hablar con gente que no me va a ayudar. Y no quiero contarle a nadie sobre mi miedo a amar. No quiero contarle a nadie sobre mis miedos a conocer más, a volver a confiar.
Y otra vez me encuentro revolviendo adentro mío. Extrañando. Extrañando seguridades que solía tener. Extrañando gente, momentos, mascotas, sonrisas.
Me derrumbo y en un segundo me vuelvo a levantar. Me ilumino. Quiero aprovechar esta nueva oportunidad que me da la vida (y sí, sé que sueno repetitiva). Me siento algo así como una montaña rusa, hasta que aparece algo que me deja respirar en paz. Y me siento un poquito mejor, un poquito menos vacía que mi yo anterior.
Hasta que vuelva a despertarme, y vuelva a encontrarme revolviendo adentro mío.
Así como el viento constantemente busca algo para hacer sonar, yo busco a alguien que me quiera acompañar. Sin límites, sin tiempos, sin edades, sin títulos. Que me preste sus brazos para abrazar, sus ojos para ver, sus labios para besar. Que me muestre como piensa, qué le gusta escuchar. Que se aprenda de memoria mis recovecos y los recorra como si no los conociera. Que se emocione al verme, que me emocione a mí.
Busco una mano que me apriete la mía cuando camino, alguien que me busque cuando necesite un oído, una caricia, una palabra de aliento. Alguien que repare en mí en mis peores momentos.
Busco. Siempre busco sin encontrar..
Busco una mano que me apriete la mía cuando camino, alguien que me busque cuando necesite un oído, una caricia, una palabra de aliento. Alguien que repare en mí en mis peores momentos.
Busco. Siempre busco sin encontrar..
Suscribirse a:
Entradas (Atom)