Y vamos pintando alegría en la vida de los demás, sin dejar que nada nos derrumbe, hasta que nuestro corazón vuelva a reconocer otro recuerdo de su dueño..
19.6.11
Dueño de tu corazón.
Y una vez que ya te sentís hecha, completa, que ya nada puede afectarte.. Una vez que sufriste, caíste y te pudiste levantar.. Ahí, en ese momento, después de haber sufrido, una, dos, tres, o las veces que sea, por amor, exactamente en ese momento, es cuando se derrumba todo, y pensas, como llegué tan lejos sin haberme caído antes? Como había hecho para superar todo esto? Y la respuesta es: no hay, no hay respuesta.. Porque claro, nunca lo habías superado, nunca habías estado BIEN. Son esos días en los que decís, CARAJO, SOY UNA INÚTIL, COMO ME PUEDE SEGUIR PASANDO ESTO?!. Y otra vez te encontras sin respuesta amiga, porque es así, son cosas que nos pasan a las mujeres, recordamos mucho, sentimos mucho, y llega un punto en que no somos nosotras quienes disponen si se olvida, o se recuerda.. Es nuestro corazón, él, que guardó olores, gustos, sensaciones, sonidos. Es él quién eligió su dueño, es él quién te deja creer que te enamoraste de alguien más, que te ayuda a sentirlo, pero que al fin y al cabo, vuelve a su dueño, por una cuestión de vaya a saber qué, si es costumbre, masoquismo, o quizás, simplemente amor. Y sí, con el más mínimo reconocimiento de algo de ese dueño, nuestro corazón salta de alegría, llora, se retuerce por ir tras el, pero no.. ya es tarde, y ahí caemos en seco a la realidad, nos damos cuenta de los errores que cometimos, de los que cometió.. Y no nos queda más remedio que llorar, desahogar las penas, dejar que fluya, y una vez más sonreirle a la vida, creyendo que todo esta bien..
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario