Estaba tratando de acostumbrarme a no sentir, a no llorar, a no demostrar nada.. Acostumbrándome a pasar desapercibida, a no contar cosas sobre mí.
En realidad el punto de partida fue no estar tan expuesta al mundo, a las opiniones, a los comentarios, a las miradas. No dejar que cualquiera entre en mi vida, alejarme un poco de todos y ver quién seguía ahí y quién no. La idea principal era no sufrir tanto.
La primer parte me salió bien, pude aprender a aparentar que nada me interesaba. Cada cosa que se decía de mí, cada cosa que me decían, me entraba por un oído y me salía por el otro. Y eso se fue transformando en una gran característica mía, por momentos es una virtud, porque la gente va a poder soplar y soplar y va a ser muy difícil tirarme abajo. Pero por momentos también es un defecto, es decir, a veces se nos dicen cosas importantes, cosas que sí hay que escuchar.
La segunda parte de mi 'plan' era no contar tantas cosas de mí, y eso no me costo mucho, al alejarme un poco de la sociedad, (no tanto, siempre fui muy sociable y es difícil cambiar algunas cosas), entendí que las personas que seguían ahí eran las que tenían que saber sobre mi vida.. además, no me pasa mucho, entonces la tarea era más simple todavía.
La tercer parte supongo que sería mostrarme fuerte. Ante situaciones familiares, de la vida, o cosas que se te presentan, siempre me mostré fuerte. No fue algo que me cueste mucho.. sé que fui muy débil en algunas cosas, pero hoy en día tengo más fortalezas que debilidades. Supe soportar muchas cosas de chica, que quizás me marcaron de cierta forma que en la actualidad me hacen soportar lo que venga.
La cuarta parte sería bastante difícil: que todos me vean en paz. Siempre habitué mostrar todo lo que me pasaba, enojos, tristezas, felicidades. En este momento de mi vida soy algo parecido a un ente, siempre estoy tranquila, quizás tengo algunos días más o menos efusivos, pero hace mucho no demuestro como me siento realmente. Eso no es algo bueno en lo absoluto. Por ejemplo, cuando mi perra falleció en Abril, el llanto me duro solo un día, y después me guardé todo. Mande todo lo que sentía al fondo, sólo para bancar a mi mamá, que si me veía mal a mí, iba a ponerse peor.. y aunque en algún punto esperaba que me preguntaran cómo estaba al respecto, o que me consuelen, o por lo menos que se me reconozca mi resolución frente al tema, yo hacia de cuenta que no pasaba nada, que nada me podía derrumbar, por más que sabía perfectamente que era muy fácil hacerlo.
La quinta etapa en este extraño cambio que pretendí o pretendo hacer, era no pensar más en gente que no vale la pena o que no se interesaba por mí como yo por ellos. En muchos casos lo logré.. Perdí gente que me había acompañado por años solo por el hecho de que decidí ver qué pasaba si por una vez, yo no me esforzaba (el resultado quedó a la vista). En otros casos no lo conseguí, hay gente que siempre va a marcarme con su opinión, lamentablemente.
En fin, todo esto me dio como resultado un corazón un tanto endurecido, y aunque sigo siendo la misma de siempre, ciclotímica, loca, efusiva, depresiva, impulsiva, romántica, un tanto estúpida, etc.. Mi 'plan' en algún punto resultó. Después de todo, aprendí a hacerme un poco más fuerte, a no confiar tanto en todo el mundo, a saber quienes valoraban mi compañía y quienes no.. Y sí, tuvo cosas malas. Obviamente no es bueno que no muestre mi estado de ánimo verdadero, o cosas de ese estilo, pero de alguna forma me hacen ser un poco menos vulnerable a la sociedad. Una sociedad contaminada de orgullo, egoísmo, hipocresía, mentira, que al fin y al cabo, a cualquier persona con sangre en las venas lo puede lastimar. A mí en particular, ya me lastimó demasiado, o quizás no demasiado, pero lo suficiente como para que quiera cambiar algunas cosas de mí, para.. bueno, ya saben, ser un poco menos vulnerable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario