'' Y así vivíamos, limitados a encuentros repentinos, a besos esporádicos, pero profundos como ningunos otros, a abrazos interminables, risas tan fuertes que hasta un sordo podría oírlas, llenos de libertad, una libertad falsa, de plástico, que no ocupaba más que un rato en nuestras vidas
(aunque lo era todo en ellas). ''
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