Qué tontos somos los hombres. Qué ilusos, y débiles somos, que dejamos que un par de papeles de colores manejen nuestra vida de los pelos, de acá para allá. Logrando así que nos olvidemos de los detalles y nublemos nuestra vida con problemas, que traen más problemas, que traen más y más preocupación.. logrando así que nos olvidemos de las cosas más lindas.
¿Cuántos de nosotros dejaremos, o habremos dejado, pasar el sueño de nuestras vidas? Por no animarnos, por escuchar malos consejos, o por simplemente no ver.. ya que estábamos tan preocupados por llegar a fin de mes.
En este mundo donde todos los días muere alguien inocente, donde nos gobierna la violencia y las ganas de poder (y no cualquier poder, por supuesto, poder de gente que no sabe usarlo para el bien). En este mundo donde quien llora y se queja por problemas superficiales, llama más la atención que la risa pura de un bebé. En este mundo con tanta gente con los pies sobre la tierra, y tan pocos con la cabeza en las nubes.. En este mundo falta un poco más de dulzura, de disfrute, de alegría, (de ser minuciosamente obsesivo en encontrarle algo hermoso a cada día.)
Todos sabemos que el dinero es necesario para vivir lamentablemente, y que sí, trae problemas.. No voy a negar eso. El punto acá no es el problema en sí, sino lo que hacemos con él. Y lo que la gran mayoría hace es dejarlo que se apodere de nosotros, para que al fin y al cabo, sigamos encontrándole siempre un problemita más, al gran tema que nos preocupa..
Siempre va a ver algo o alguien que quiera tirarnos para abajo, que nos deje sin ganas, sin fuerza (y cuánta diferencia notamos, cuándo lo que nos tira para abajo excede lo material y va directo al corazón). Pero insisto, en que si a cada día le encontramos un poquito de luz, al fin y al cabo vamos a conseguir ahuyentar toda esa oscuridad, o la gran mayoría de ella, que nos aprieta el corazón y nos saca las ganas de brillar.
Somos ciegos con la belleza de la vida gritándonos que la veamos, somos sordos con la más dulce melodía sonando esperando por ser amada, somos mancos, somos paralíticos, con el mundo que nos reclama abrazos, que nos reclama que corramos atrás de lo que queremos.
Así que empecemos a disfrutar, a hacer feliz a la gente que amamos, a escuchar a nuestros corazones.
Ojalá todos podamos ver la belleza de tener un amigo con quien reírte y compartir unos mates, aunque sepas todos y cada uno de sus errores, y aún así lo sigas eligiendo. Ojalá todos puedan enamorarse de sus familias, conocerlas, exprimirlas hasta sacarles todo el amor (aunque siempre vaya a haber un poco más). Ojalá todos conozcan aunque sea una sola vez ese sentimiento de que la persona que te acompaña en cada uno de tus pasos, es única y especialmente correcta para ese momento de tu vida (sea o no para siempre). Ojalá todos puedan apreciar el amor puro de una mascota, sea cual sea. Ojalá todos aprendamos a hacer introspecciones más profundas, antes de señalar a quien tenemos al lado..
Ojalá podamos disfrutar de las cosas lindas del universo, de ver las estrellas, de sentir el viento en la cara, de escuchar música que nos erice la piel, de mirar a los ojos a una persona y sentirse en casa, de frenar dos segundos a apreciar la fortaleza natural de un árbol.
Ojalá todos aprendamos a mirar los detalles que hacen de este mundo, un lugar en el que se esconde una infinidad de felicidad.
