El año esta transcurriendo de una forma extraña. Debería estar plena. Y no, no. Me siento vacía. Y no, no quiero que alguien intente llenarme en vano por unos días para después irse y dejarme más desbastada y vacía que nunca. Eso no sirve, no funciona.
Estoy rascando amor de donde no lo hay, buscando inspiración en algún que otro rincón, o tratando de sentir esos olores que sentí alguna vez y guardé en el bolsillo de un pantalón. Me doy pena. Me refugio en mí, en mí tan escuchado 'me chupa todo un huevo', y no, no!
Veo que se me pasan los días y yo nunca me enamoré hasta el punto de explotar. Veo que no me ven, y me siento mal conmigo misma. Y saben qué? Tengo un montón de tiempo para el amor, y ya lo sé! Pero yo lo quiero ahora, ya. Me encapriché. Tengo ganas de enamorarme, de que me enamoren, de volarle la cabeza a alguien, de que ese alguien me haga temblar.
Toda mi vida fui así igual, no me sorprendo. Siempre busqué y busqué y seguí buscando alguien que me haga sentir cómoda en su vida, o en mi vida. Quizás es ese mi error, buscar! Pero bueno, me encapriché. Y me preocupa, porque me encapricho con cualquiera. Con un ex, un amigo, un chaboncito que me movió el piso. Y no, no! Derrapo, y me voy al pasto, y fumo, y llamo la atención, y me pierdo en unos besos momentaneos, y me olvido de mi dignidad, y después lloro, y reclamo amor. Y no, no es así. No debería ser así.
Pero me quiero tan poco que busco que me quieran y mientras busco que me quieran me quiero un poco menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario