4.3.13

 Te pido, no me tientes. Trata de olvidarte de mí y no me incites a buscarte. No me generes ganas de abrazarte, de quererte. No me obligues a intentar cuidarte. Ni se te ocurra dejarme imaginar lo lindo que sería despertarme al lado tuyo, bañada en vos, en tu olor. No me lo permitas.
 Ambos sabemos que sería un problema llegar a saborear (aunque sea en nuestra imaginación) un poco de todo ese mundo que nos podríamos regalar. Así que anda, dejame sola.
 Volvamos a nuestros caminos, sin enroscarnos, sin pensarnos. Sin nada de eso que nos gusta y nos llama tanto. Porque más allá de que tus besos sean tan ricos, en el fondo tienen cierto gustito a trampa, a culpa (y eso no es bueno para ninguno de los dos). Por eso te pido, no me tientes. No me tientes a querer hacerte sonreír, a querer hacerte feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario