Un pucho consumido con gustito a soledad. Un beso esporádico que te deja con ganas de más. Un abrazo que te cubra del frío cuando lo necesitas. Un domingo a la tarde acompañada de mates, caricias, alguna discusión y risas. Quizás un oído, un hombro, un poco de música.
Ya me olvide de que buscaba, de que quería. De golpe me invaden mis inseguridades, y me recuerdan que no, que si no estoy bien conmigo no voy a estar bien con nadie.
- Vos tan insegura, que queres cambiar de vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario